Hasta ahora vimos distintos aspectos del camino del ego, la disolución del yo y algunos de los significados posibles de disciplinas como el taoísmo, y las formas en las que nos acercan precisamente a la concreción de ese estado al que
llamamos iluminación.
También implicamos, de alguna manera a la serpiente bíblica, al significado de esta historia con la evolución y disolución del ego y como fuerza motora del desarrollo humano.
En este número, veremos como no solamente nos marca el mito de la serpiente el camino del desarrollo, evolución y disolución del ego, sino que además nos indica como entrar en el tiempo sagrado.
Decíamos que, según las doctrinas antiguas, la creación se producía precisamente por entrar en juego las polaridades en el universo, es decir, la fuente primigenia de la creación carece de dualidades, no es ni buena ni mala, ni blanca ni negra, ni materia ni energía, simplemente es, como lo enuncia el Tao.
Cuando el Tao entra en movimiento precisamente comienzan a jugar los opuestos en todos los aspectos de la creación. Desde la materia propiamente dicha, hasta los géneros humanos, que generan la realidad que conocemos precisamente a partir de la generación de opuestos, de la bipolaridad o sea de la dualidad. Ver artículo completo »


Hablar de Mircea Eliade es una tarea a la vez apasionante y compleja. Apasionante porque es entrar en el mundo arcaico de los arquetipos, del aspecto más primigenio (no primitivo) del ser humano; compleja, porque no es sólo hablar del historiador de las religiones, sino también del simbolista, del explorador de la mente y del alma humana, del narrador.





