Lo sagrado y lo profano

“Este artículo de Hugo Basile fué publicado originalmente en la revista El Porteño, dirigida por Gabriel Levinas. La misma va seguida de una entrevista a el antropólogo Luis Eduardo Luna y al Psicólogo Sacha Domenech

Decían que querían ver a dios de frente.

Decían que creían en el amor como forma de contrarrestar a la guerra, y daban muestras de ello realizando una danza tántrica impregnada de substancias psicodélicas.

Y en cierta forma abrieron las puertas al mundo occidental al conocimiento de aquellas sustancias, que ya habían sido anticipadas por Antonin Artaud y por Carlos Castaneda, y refrendadas por Timothy Leary y Albert Hoffman.

Muchos de ellos decían. Sin embargo la locura de una guerra acabó con las esperanzas de toda una generación en América del Norte, trasladándose más tarde al resto del mundo, pues a pesar de todo, siempre han tenido la costumbre de pasarnos lo peor de ellos.

La moda del asesinato de líderes pacifistas ( Malcom X, Martin Luther King, y hasta el mismo Kennedy) más los miles de cadáveres de jóvenes devueltos desde Vietnam, terminaron con la inocencia.

En cierto modo, no era factible conquistar el mundo a través del amor, aunque quedaba bien claro que se seguiría intentando a través de la guerra y en algunos casos, de la guerrilla.

Muchos de ellos decían. Y muchos otros creían en lo que decían, y muchos pacifistas empezaron a formar movimientos insurgentes, tratando de implantar la paz de otra manera.

Esta vez, el establishment no se conformó con asesinar a los líderes, sino que en la década de los setenta, terminó por aniquilarlos … a casi todos….

Muchos de ellos creían… y más tarde, comenzaron a aparecer muchas de las cosas que se habían encontrado durante esa búsqueda de la verdad, o de dios, o de la paz, o simplemente por la búsqueda en si misma, porque cuando se busca en serio se encuentran mas cosas de las que uno verdaderamente espera encontrar.

Los jóvenes del sol de la década de los sesenta, y también los de los setenta crearon una basta forma de expresión cultural, política, científica y si se quiere, también espiritual. Ellos abrieron las puertas a las culturas asiáticas y se contactaron con las expresiones culturales más profundas de sus propias tierras. También crearon elementos sintéticos como el LSD para encontrar esa verdad. Y sacaron a la luz otros tantos, como la mezcalina y el peyote, porque querían encontrar un vehículo que los ayudara a recorrer la geografía del alma… y lo encontraron.

Y después desaparecieron.

Desaparecieron en todos los sentidos de la palabra.

En el norte muchos se guardaron, formaron sus familias, crecieron o murieron en Vietnam.

En el sur la mayoría figuran en las largas listas de desaparecidos.

Pero otros que lograron escapar a las dos cosas: a la vejez y a la muerte, continuaron evolucionando en pensamiento y forma.

Y los que creían buscaron en las fuentes y fueron edificando lentamente una contracultura en lo social, y un nuevo paradigma en lo científico. Ese nuevo paradigma científico fue el resultado de la conjunción entre esa búsqueda espiritual y de los nuevos descubrimientos de la física.

Muchos habían hablado de las mismas cosas, los científicos y los chicos de las flores, pero hicieron falta mas de cuarenta años para que ambos se dieran cuenta de que estaban hablando de lo mismo.

A mediado de los años cincuenta la física cuántica había descubierto que el mundo era una incertidumbre, que la mitad de la unidad de la materia estaba formada por nada, al menos nada tangible.

Hace más de dos mil quinientos años el taoísmo había definido que la mitad de la existencia era energía, y la otra mitad materia, es decir lo mismo que la física cuántica, y que una no podía existir sin la otra.

En la década de los setenta el movimiento del amor había encontrado, sin darse cuenta, un primer acercamiento de la unión entre lo cuántico y lo taoísta.

…Y en las década de los ochenta y de los noventa, y definitivamente, decidieron visitar ese espacio entre la materia y la energía, sostenidos en las ideas de escritores , poetas y visionarios habían plantado en ellos como semillas que, literalmente, crecerían en su interior.

El otro polo

Lejos de este lugar y de este tiempo, los pueblos más arcaicos habían descubierto lo transpersonal y habían visto a dios de frente más de una vez, a través del uso de ciertas plantas a las que llaman Plantas Maestras.

En el amazonas, en el Perú, en Alaska , en la Siberia o en Europa, las tribus originarias de cada continente habían utilizado Plantas maestras para acceder a un conocimiento de sí mismos y del mundo que los rodeaba, que iba más allá de lo intelectual. Eran las puertas del éxtasis y al mismo tiempo a un mundo desconocido para nosotros.

Se las llama Plantas Maestras porque contienen por sí mismas un conocimiento que es transmitido a aquel que las usa, o como algunos dicen, les ayuda a recordar lo que son.

Las plantas transmiten un conocimiento que no está en la persona que las usa, y le da una perspectiva distinta de su vida mucho mas amplia y trascendente.

Hoy la genética sabe que el ADN es común en todos los seres vivos en sus cadenas más básicas, y que solo en un punto comienzan a definirse evolutivamente diferentes, por lo que básicamente hombres, plantas y animales serían genéticamente iguales hasta un punto determinado, y si los genes transmiten conocimiento, no sería descabellado pensar que el uso de cierto tipo de sustancias genéticamente similares a nosotros, despierten el recuerdo de nuestro propio origen.

Este es el conocimiento de las plantas maestras y sus principios activos, fundamentalmente el DMT (demiltriptamina), compuesto que también produce nuestro cerebro, en los viajes “naturales” con peyote, ayahuasca o San Pedro, y la MDMA, en las sintéticas como el LSD o el Extasis .

Muchos investigadores y experimentadores, psiconautas que han entrado en esos mundos, creen que las sustancias naturales son las menos arriesgadas y de las que mayor enseñanza se puede sacar. Su ingesta pareciera estar reservada a aquellos que realmente están en la búsqueda de lo sagrado, pues los efectos colaterales además de su sabor son revulsivos, y nadie que no este realmente interesado en un viaje interior o terapéutico osaría probarla por mera torpeza.

LSD o Extasis, sintetizadas por el hombre y con efectos terapéuticos altamente trabajados, pertenecen más al campo de lo profano, más fáciles de tomar y sin otros efectos más allá del “viaje”, más acorde con un mundo que no sabe lo que quiere ni para qué lo quiere, pueden conducir a los mas avezados a un paraíso sin retorno del cual no extraerán enseñanza alguna, más precisamente porque no la buscan ni les interesa.

Plantas Maestras que para aquel que no las toma como tales, generalmente les dejan una amarga enseñanza.

Ayahuasca o Uachuma, Peyote o Mezcalina, Amanita Muscaria o Iboga, cada una de estas plantas, cactus y hongos tiene un característica y se prepara de una determinada manera, cada una tiene una enseñanza.

Para su consumo debe haber una dieta previa y posterior, y la experiencia, desde el punto de vista físico no es nada agradable, y en ciertos casos, desde lo psíquico tampoco.

Dos posibilidades son las que tenemos, las de lo conciente y las de la sombra, nuestra alma tiene sus propios paraísos y sus propios infiernos, y depende del contexto, depende de lo que la planta nos quiera mostrar de nosotros el resultado de la experiencia.

Quienes vienen experimentando desde la época de las flores, aconsejan que jamás debe tomarse solo, y que quien nos acompaña debe conocer bien a la planta, para saber hacia donde nos está llevando, para saber que aspecto de nuestro infierno o de nuestro paraíso estamos viendo, o si estamos parados a las puertas de nuestra propia muerte.

Es precisamente lo sagrado de la experiencia lo que hace que aquello que veamos resulte para nuestro beneficio y sea realmente terapéutico.

Fuera de este contexto, la experiencia alucinógena adquiere otra dimensión. Una dimensión que queda exclusivamente bajo nuestra responsabilidad. Y nuestra responsabilidad deviene de nuestra habilidad de respuesta bajo tales circunstancias, que en la mayoría de los casos suele ser nula.

Nos enfrentamos a lo peor de nosotros sin saber que hacer con ello, exacerbamos nuestras corazas emocionales sin un mínimo de contención.

Aun en la época de los chicos de las flores había un contexto social con características de búsqueda, de querer saber quienes eran, de florecimiento humanístico, pero ahora, en estos tiempos de despersonalización masiva, en una sociedad sin identidad pero por sobre todo sin interés en encontrar una, en un tejido social cortado a hachazos, en el que prontamente la neurosis dejara de ser la enfermedad natural de la cultura para pasar a ser la ezquizofrenia nuestra dama de compañía; en este contexto el uso de la planta en forma indiscriminada solo nos mostrará el vacío.

No el vacío del zen, ni el vacío del taoísmo, que son vacíos deseados (valga la contradicción porque en el zen y en el tao no existe el deseo), sino el vacío occidental, que es el de la locura, porque locura es delirio, pero si el delirio es compartido no es locura, y en este mundo globalizado , hasta la capacidad de compartir nuestros delirios nos están queriendo quitar..


Entrevista a Luis Eduardo Luna


Nacido en Florencia, en la región amazónica de Colombia. Doctor por el Instituto de Religiones Comparadas de la Universidad de Estocolmo. Premio Guggenheim (1986). Elegido miembro de la Sociedad de Linneo de Londres (1987). Autor de “Vegetalismo: Chamanismo entre la Población Mestiza de la Amazonía Peruana.” Co-autor, con Pablo Amaringo, de Ayahuasca Visions: The Religious Iconography of a Peruvian Shaman. Co-editor con Steven F. White de Ayahuasca Reader: Encounter´s with the Amazon´s Sacred Vine. Curador de exhibiciones de arte visionario y autor de dos documentales etnográficos.

Veintinueve años de experiencia con ayahuasca en diversos contextos: con chamanes indígenas Shipibo, Kamsá, Ingano, Campa y Cocama, con ayahuasqueros mestizos en contextos rurales y urbanos en Perú, y con todas las líneas doctrinales de las organizaciones sincréticas religiosas que en Brasil usan la ayahuasca como sacramento.

A qué llaman específicamente enteógenos?

Enteógenos es un término acuñado por un grupo de personas, Gordon Wattson, Jhonattam Ott, que surge como una alternativa a palabras como alucinógeno, psicodélico, o narcóticos que todavía es peor, como para indicar ese otro aspecto que en las sociedades tradicionales, estas plantas están ligadas a lossagrado

Para la persona profana, cual seria la diferencia a establecer entre un alucinógeno que pertenece al mundo enteógeno y otras sustancias como por ejemplo el LSD?

Por empezar digamos que la palabra significa dios adentro, o dios revelado, que se revela la divinidad. Ahora, todo esto es controversial, incluso yo el término lo estoy utilizando pero con cierta reticencia, porque en primer lugar, para eliminar la palabra alucinógeno porque esto de alguna manera indica que lo que se revela sería una ilusión, que no tendría que ver con la realidad, y precisamente las visiones que se tienen la gente las considera reales. Para los indígenas, eso que se revela está considerado más real que lo real. Es lo que sustenta el epifenómeno de la realidad de cada día. Ahora, tal como se utiliza esa palabra incluiría también LSD, que en realidad, químicamente está muy relacionada con lo que llamamos enteógenos, psiloscibina, DMT, es decir, con las que son visionarias, pero es complicado. Yo ahora estoy tentado a usar otro término introducido por un americano, como plantas psicointegradoras , que me parece un término mucho más completo.

En algún momento las llamaron plantas que enseñan…

Si ese es el término que me enseñaron a mi, mis informantes en la amazonia peruana pensaban que son plantas maestras, plantas maestras son doctores, y eso me gusta.

Se puede igualar el significado de la planta maestra con una sustancia sintética como el LSD?

Es interesante, porque esa división entre sustancia sintética y sustancia natural es un poco artificial. Demitiltriptamina es un alcaloide responsable por las visiones en la ayahuasca, fue sintetizado en 1931, entonces se consideraba como un alcaloide sintetizado, hasta que muchos años mas tarde se descubrió que estaba en muchas plantas y mamíferos entonces, una sustancia como en LSD, aunque no se ha encontrado todavía, no seria imposible que esté en algunas plantas, entonces es posible que si se llegue a sintetizar este también en algún lugar de la naturaleza, tenemos millones de fragmentos y especies.

Entonces se podría establecer una barrera entre el chaman que toma otra realidad como algo proveniente de la naturaleza y piensa que de la naturaleza puede aprender, pero al ser sintético no tiene el contacto propio con la naturaleza que pueda brindar el contacto con otra realidad…

Bien, pero también depende, porque nosotros somos naturaleza, y si el hombre lo hace… depende también de cómo lo enfoquemos porque si colocamos al hombre dentro de un proceso biológico y no nos excluimos de la naturaleza, las acciones de los hombres serían parte de la naturaleza y por lo tanto esa distinción entre químico y sintético o natural o no natural desaparecería

Las plantas maestras forman parte esencial de todas las culturas indígenas?

En algunos lugares, por ejemplo en el Amazonas, la mayor concertación del uso de plantas esta en el alto Amazonas, en el bajo Amazonas no tanto, incluso hay comunidades que no usan ninguna planta, usan otros vehículos.

El chamanismo siempre está ligado a las plantas maestras?

Ese también es un tema controversial, digamos que hay zonas geográficas donde no esta ligado con plantas, por ejemplo en el ártico, hay zonas en que el vehículo es un tambor, ayunos o bailes, pero donde no esta ligado con plantas se debe a que hay falta de estudios con respecto a las plantas, cuando mas se estudia mas conexiones se encuentran, yo no digo que el único camino sean las plantas , hay muchos caminos para modificar la conciencia pero las plantas son un camino bastante eficaz y mas difundido de lo que se piensa, en América es apabullante sobre todo en Sudamérica, en la región amazónica hay mas de cien plantas, incluso la lista está abierta.

Estas culturas dirigen el uso de la planta al encuentro con lo sagrado pero también tiene que ver con una cultura hacia lo sagrado, Es licito que el hombre urbano las utilice tanto terapéuticamente como por curiosidad?

En primer lugar depende de la definición de sagrado, porque en algunas culturas indígenas no hay diferencia muy clara entre lo sagrado y lo profano todo esta ligado a lo sagrado pero también a lo lúdico hay que recordar que la ayahuasca no solo es para rituales muy serios sino también para ver para explorar y en ese sentido es ahí donde hay un espacio para el mundo moderno, se podría usar para fines terapéuticos pero también lúdicos, no de manera negativa, lúdico no significa fuera de ritual, pero si para experimentar , para saber lo que es, desde mi punto de vista tenemos el derecho a experimentar. Siempre me llamo la atención este miedo a la experimentación de estados de conciencia, eso solo nos indica una enorme ignorancia del mundo occidental.. El padre de las técnicas de retroalimentación decía que es sorprendente en el mundo occidental el avance que hay en tantos campos de la ciencia y sin embargo desconocemos la farmacología de la conciencia, sabemos tan poco, entonces yo creo que es perfectamente licito siempre y cuando se sigan ciertas normas, no el uso totalmente desintegrado, desorganizado, sino el uso ritualizado lo que no significa que sea religioso sino tomado con gran respeto, con cierta preparación, ayunos, dietas y un tiempo para eso, que no se mezcle con la vida ordinaria..

Entrevista realizada por Hugo Basile


Lo Sagrado y lo Profano
Entrevista a Sacha Domenech

Psicólogo (Universidad del Salvador). Psicoterapeuta. Operador psicoterapéutico en tóxicodependencia y abandono (proyecto “Uomo”, Italia). Becario del Concitec (Trujillo, Perú) y de Ashoka (1977). Director del Centro Hospital de la Vida para pacientes HIV. Director de la comunidad terapéutica Ayllu Tinkuy (Comunidad Encuentro) dedicada a la rehabilitación y apoyo terapéutico de adictos, enfermos y portadores del Sida. Formado como chamán por indígenas en Perú. Actualmente continúa su formación con chamanes en la Amazonia peruana. En la Fundación Desde América dirige el Área de salud e integra como consultor el equipo de investigación sobre Etnomedicina

Básicamente, cuales son las plantas con las que trabajas?

Trabajo con tabaco, Ayahuasca y Uachuma, un derivado del San Pedro, también con plantas de dieta, que no son muy conocidas; shanango, chini shanango, shishito, también plantas purgativas para desintoxicación como ayahuarpanga, que es un nombre quechua que significa hoja de sangre, se extrae la savia que es de color rojo, se extrae un jugo de la hoja , una cucharadita y produce una purga muy fuerte a través de vómitos, hay que tomar mucho agua, doce litros aproximadamente con la ingesta.

En todo lo que es el campo de la etnomedicina en torno al chamanismo el concepto de purga es fundamental, todas las plantas, las plantas maestras, son de purga también, son básicamente purga y después plantas maestras, el concepto de purga, dieta, limpieza, es fundamental dentro del chamanismo


Podemos hacer una diferencia entre el uso sagrado y también profano con respecto a las plantas?

En mi trabajo personal trato de ajustarme a lo que he aprendido con los curanderos, con los indígenas, me ajusto a ese esquema, a ese encuadre porque creo que es de ahí desde donde se debe trabajar, y el tema de la purga es fundamental, la dieta es fundamental, porque antes de tomar plantas hay toda una purga, una dieta que se debe hacer, antes y después, y también el proceso de aislamiento que es un proceso en el que hay que estar aislados, a veces una semana, a veces diez días, a veces un mes, no ingiriendo ningún alimento que tenga ni azúcar ni sal, y poco alimento, casi en ayuno, y ahí es donde la mano del curandero va tomando las plantas, purgativas, y ese es el esquema tradicional por excelencia, de curación: concepto de dieta, de ayuno y de purga, después el proceso de aislamiento que a veces está en lo que es la dieta en sí, aislarse del mundo cotidiano, del mundo profano y meterse en lo que sería el mundo interno, en esto las plantas son catalizadoras que permiten hacerlo.

En esto también entra el tema de si las plantas son alucinógenas o no, yo no las veo como alucinógenas, para mi son plantas psicoactivas, para mi no son alucinógenas porque clínicamente la alucinación es percepción sin objeto. Son plantas visionarias, porque la visión es la percepción de la mitología de la planta, que la puede ver tanto un americano que vive en Wall Street como un indígena de la amazonia.

Esa coincidencia en la visión de la mitología de la planta tiene que ver con la genética de la planta?

Si, con la estructura energética y molecular de la planta, porque de alguna manera hay imágenes arquetípicas guardadas en las moléculas de esa planta, cada planta tiene su mitología, sus seres, sus deidades, sus animales, sus visiones, sus cantos, hay un canto para cada planta, son cantos curativos llamados icaros .

Lo que hace es estar en presencia de una energía, que se revela y es la energía de la planta, y que tiene una tradición mitológica de miles de años, y eso se revela a través del campo visionario, y este campo es aprendizaje también.

El aprendizaje viene a través de la visión, uno puede visionar cosas que tienen que ver con la vida pasada, presente o futura de uno. Por eso los botánicos cuando estudiaron la ayahuasca definieron una sustancia llamada telepatina, pero en si no es un problema de sustancia tampoco, porque cuando uno toma la infusión esta tomando cerca de trescientas sustancias, en una forma metabólica, en una forma propia de la infusión, es la energía y la preparación de la infusión: como se la prepara, como se hace el rito de la preparación, como se hace el rito de la ingesta de las plantas, quien es el que dirige las tomas, como se hace el trabajo, eso puede activar o desactivar la visión.

No es una cuestión de sustancia porque en una toma de veinte personas todos pueden tomar la misma poción la misma cantidad, la misma planta y sin embargo hay gente a la que le pasa algo, otra a la que le pasa mucho y otra a la que no le pasa nada, por ejemplo si a una persona le pasa algo que esta fuera del esquema de trabajo, a esa persona se la sopla con tabaco y se le va el efecto, entonces, que pasa ahí?, como es que un efecto químico se neutraliza con una soplada de tabaco, es una cuestión exactamente sutil, es que está trabajando el espíritu de la planta, y esta es la diferencia con lo profano.

Las corrientes experimentalistas, o new age que consumen o que se acercan a este tipo de medicina, desde un lugar experimentalista, no tienen en cuenta el espíritu de la planta, lo espiritual de la planta.

Estas plantas tienen un espíritu vivo que está trabajando en la curación desde hace miles de años, que propició la medicina a muchos pueblos durante mucho tiempo. Esto es lo que hace la diferencia entre lo sagrado y lo profano, tener en cuenta la acción del espíritu.

Entrevista: Hugo Basile”

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2 comentarios el “Lo sagrado y lo profano

  1. Cordiales saludos: Mi nombre es Carlos González. He sido profesor de matemáticas y física en la enseñanza secundaria durante 24 cursos. Finalmente, al verme limitado en mi deseo de practicar una enseñanza basada en los nuevos paradigmas, decidí dejar el camino de la enseñanza oficial e iniciar uno nuevo, alternativo al sistema imperante.
    Durante años, he podido comprobar como mis alumnos adolescentes enterraban sus sueños hasta hacerlos invisibles. Su entorno les enseñaba que la “seguridad” era lo primero: estábamos creando víctimas. La rabia que sentía ante tal panorama la he trasmutado en creatividad, escribiendo un libro que narra cómo empoderar a los adolescentes:
    “Un maestro decide crear un ambiente mágico en su clase para empoderar a sus alumnos. Les ayuda a descubrir los enormes potenciales que habitan en su interior. Les revela un mundo más allá de la mente programada y de las creencias. Para llevar a cabo su proyecto el profesor emplea curiosos trucos…
           Poco a poco, cada alumno se convierte en su propio maestro, en una fuente de conocimiento para él y sus compañeros. La vida se torna mágica: pueden vivirla desde su corazón “
           El título del libro es: “Veintitrés maestros, de corazón-un salto cuántico en la enseñanza-” Se plantea un modelo de educación que se basa en descubrir la fuerza interior.
           Hoy puede ser ciencia ficción…tal vez una semilla, pero si la nutrimos puede generar una forma totalmente nueva de enseñar, en la que el ser humano deja de sentirse víctima, para sentirse el creador de su propia vida.
    Creo que su trabajo va en la misma línea que el mío. Por eso, me atrevo a enviale mi libro en versión digital*. He decidido regalarlo persona a persona o institución a institución. Necesita volar…hacia lugares en los que pueda ser bien acogido. Si lo lee le agradecería cualquier comentario. Todos los amantes de la lectura sabemos que bastan cinco minutos con un libro para saber si es de nuestro interés, sólo le pido ese tiempo. Siéntase libre de enviarlo a las personas o asociaciones a las que este libro pueda ayudar. Gracias por su presencia. Le deseo felices creaciones…
                                                                                                        Carlos González
    P.D Mi blog es: http://www.ladanzadelavida12.blogspot.com
    * El libro se puede descargar desde mi blog

  2. Queridos amigos: Os invito a compartir un vídeo, que fue filmado en mi intervención en el encuentro de educadores que tuvo lugar en Barcelona, con motivo de los talleres dirigidos por Noemi Paymal sobre Pedagogía 3000. Su título es “Educar más allá de las creencias: liberando al corazón”. A ver qué os parece…
    La dirección para acceder a él es: http://vimeo.com/9374224
    Felices encuentros. Un cordial abrazo
    Carlos González

    P.D Temática del vídeo:
    ¿Cómo puede un maestro empoderar a sus alumnos? O lo que es lo mismo:
    ¿Dónde está nuestro poder para cambiar las cosas que no nos gustan, para cumplir nuestros sueños….? ¿Por qué no podemos aplicar todo lo que hemos aprendido en seminarios y talleres? ¿Qué nos impide como educadores enseñar de otra manera? ¿Qué pasa con nuestro valor…? ¿A qué tememos y por qué…?
    No existe la cobardía, sino los obstáculos al valor
    Esos obstáculos están en nuestras creencias, muchas veces invisibles para nosotros mismos. Reconocerlas y saber jugar con ellas es la clave para ceder el poder al corazón, y conseguir el empoderamiento de nuestros alumnos o hijos.
    Para más información:
    ladanzadelavida12.blogspot.com

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