La anatomía del cambio

por Hugo Basile

Tiempos de cambio
A nadie se le escapa que vivimos tiempos de cambio. Mínimamente podemos percibir que hay cambios sociales, políticos, económicos, cambios vinculares….la globalización, el posmodernismo, etc.

Nuestra profesión está directamente vinculada al cambio, ayudamos a la gente a superar momentos de transición y de crisis, somos agentes de cambio, sin embargo, estos momentos de transición y crisis también los vivimos nosotros ya que ser agentes de cambio no nos hace exentos de sufrirlos. A veces nos cuesta saber donde estamos parados, todo es muy vertiginoso, muy veloz y, por supuesto, vamos a tener también nuestras propias resistencias.

A pesar de todo, pareciera ser que en muchos aspectos la psicología en forma generalizada intenta incluirse dentro del proceso cambiante del mundo porque de hecho, al ser una ciencia, entiende que la ciencia también cambia, porque cambia la realidad.

Hasta el momento la ciencia ha tomado patrones lineales, es decir, adopta una serie de axiomas que son tomados como verdad en cada rama de la ciencia y con estos intenta operar sobre la realidad, muchas veces intentando modificar a la misma en función de su verdad.

Toda base científica se monta sobre un modelo de paradigma, y al mismo tiempo, solo puede ser modificada por otro paradigma.

Lo curioso es que no siempre el campo científico se hace conciente en forma conciente del cambio de paradigma, y pueden llegar a convivir varios paradigmas al mismo tiempo. Digo que estamos en pleno cambio de paradigma llevados de las manos de propia ciencia, y muchos sectores de la misma aun no se dan por enterados.

¿Que significa cambio de paradigma?. Vamos a dar un ejemplo.

A mediados de este siglo, los científicos pensaban seriamente que ya no quedaba nada por descubrir, pues la luz de la ciencia había iluminado los misterios de la naturaleza, a excepción de tres o cuatro problemas que no se habían resuelto pero que no deberían tener mayor importancia, ya que una vez resueltos el saber de la ciencia estaría completo.

Lo cierto es que estos tres problemas no resueltos dieron lugar a tres teorías que darían vuelta por completo el tablero del conocimiento humano: La teoría de la relatividad, la teoría cuántica y la teoría del caos.

Estas tres teorías llevaron al campo científico tres aspectos de la realidad que traspolaron el conocimiento, científico dado que se pasó del conocimiento absoluto de todas las cosas a un estado de incertidumbre en el que la ciencia ya no podía predecir con exactitud prácticamente nada, pues todo pasaba a ser incierto.

Algunos científicos comenzaron a aplicar estas tres teorías, que luego veremos, en casi todos los campos, y se comenzó a tomar conciencia de que ya nada sería como antes, había un nuevo conocimiento que ponía en tela de juicio a muchos de los cimientos de la ciencia anterior, y en su mayor parte los dejaba nuevamente en punto cero. La ciencia instituida comenzaba a tambalear sobre una nueva ciencia instituyente que venía a cuestionar las bases de la realidad misma. Esta nueva ciencia, abierta, insegura, y hasta mas humana si se quiere, fue el nuevo paradigma emergente: el paradigma de la incertidumbre.

Esto significa que durante los últimos cincuenta años han estado mezcladas dos vertientes fundamentales en el campo de la ciencia que han logrado no convivir, sino vivir paralelamente, y de las cuales solo sobrevivirá una.

Ya el conocimiento humano dejó de ser simple para pasar a ser complejo, ya la ciencia debería dejar de tener un pensamiento lineal para pasar a ser no lineal, ya la verdad de la ciencia se encontraría con una realidad nueva, que la transformaría, aunque no es muy valido el término nueva realidad, dado que ésta es siempre la misma, lo que cambia es la mirada del hombre sobre ella, sino el de ciencias de la complejidad:

” El elemento básico de esta perspectiva (la de las ciencias de la complejidad) es la mutación de la noción de realidad y la del observador. Esto llevó a un cambio radical en la relación observador – observado, en la cual ya no se acepta el acceso a una realidad única independiente del observador y, por el contrario, se propone que existe tantas realidades como modos de vivir surgen en cada ser”[1][i]

Si bien estos cambios vinieron de la mano de ciencias como la física, la química y el campo de la matemática, comenzaron a extenderse a casi todas las ramas de la ciencia, incluidas las humanísticas.

Siempre se admite que hubo tres revoluciones que rompieron con el antropocentrismo, es decir, con el reinado del hombre como centro del universo. La revolución copernicana, la darwinista y la freudiana demostraban al hombre que el universo no giraba alrededor de su ombligo, sin embargo, estas afirmaciones que se enseñan en las universidades nunca fueron tomadas en serio por el propio hombre, ya que si bien el hombre supo que no es el centro del universo por designio divino, decidió tomarlo por la fuerza, esto es: tomarlo por asalto.

Si bien estos nuevos paradigmas científicos acercaron el comienzo de un cambio ya avanzado en todas las ramas del campo científico, y por ende, un cambio sobre la manera de encarar la realidad, muchas de las ciencias, sobre todo aquellas dedicadas al campo humanista, no han modificado mucho su visión, generando si algunos aggiornamientos en cuanto a la manera de ver, pero no en cuanto a la manera de mirar.

Esto viene a significar que la incertidumbre existente en nuestras sociedades y en el campo científico solo ha generado un mayor aferramiento a las viejas teorías, que si bien útiles y revolucionarias en su momento, actualmente lo son solo en la medida en que puedan modificarse en algunos de sus aspectos, esto es adaptarse a los nuevos tiempos. Este aferrarse no es caprichoso, sino que puede ubicarse en una de las fases de la resistencia al cambio que veremos mas adelante

La pregunta es si se puede seguir mirando al hombre con los mismos ojos de hace cincuenta años sin aceptar que la mirada, sobre todo desde el campo científico, ya no es la misma.

Volviendo al principio de este texto, lo que intento expresar es que trabajamos en función de los cambios que las nuevas sociedades están generando en la cultura, la historia, la psiquis del hombre, tratando de adaptar al hombre a esos cambios que se suceden de una manera vertiginosa.

La pregunta es si los profesionales tenemos en cuenta que el caballo sobre el que estamos montados también cambia, o al menos necesita cambiar conforme cambia la sociedad.

Tratamos de adaptar a la gente al cambio con herramientas que hoy por hoy en muchos casos requieren un ajuste porque, si bien pueden producir modificaciones en el hombre, en lo inmediato, en lo cotidiano, esos cambios, en muchos casos, no nos alcanzan para ver a las nuevas formas sociales en su conjunto, en forma actualizada, y vamos sufriendo las diferentes crisis sociales sin tener los elementos necesarios como para entenderlas en su nueva magnitud.

Como decíamos al principio, las ciencias mas ortodoxas que trabajan de manera lineal, tratan de bajar su verdad a la realidad, adaptando a la realidad al molde de tal o cual teoría, lo que en cierta forma significa que el caballo sobre el que esa ciencia se monta no logra adaptarse al cambio, no logra una mutación, dado que el conocimienmto del hombre debería cambiar con el hombre mismo

Nuevas miradas, como la del biólogo Humberto maturana, por ejemplo, propone que:

“El conocimiento es un fenómeno biológico y por tanto solo puede ser estudiado y conocido como tal. Aún más, su proposición es que la vida misma se entiende como un proceso de conocimiento, el cual le sirve al organismo para adaptarse, para sobrevivir.”[ii]

Las miradas de las ciencias que vienen insertas en el nuevo paradigma, en cambio, saben perfectamente que ya nada es lo que era, y que las miradas que pueden aplicarse sobre el ser humano son complejas y se modifican en forma permanente. Ya no se puede estudiar al hombre fuera del contexto general en el que vive , porque ese contexto lo modifica y al mismo tiempo el modifica al contexto, de la misma forma que no se puede hacer un análisis del contexto sin saber de que manera vive el hombre común en forma interna, el espíritu de su época.

Anatomía del cambio

Vamos a tratar de trabajar a través de este escrito, cuales son los procesos que se viven ante una situación de cambio y como el hombre o una rama del conocimiento si se quiere, sufre este proceso en distintas etapas.

Después intentaremos hacer un repaso de las nuevas miradas desde las teorías antes mencionadas (relatividad, cuántica y caos), cómo se aplican estas a la realidad individual, grupal y social y finalmente veremos de que manera nuestra materia específica que es la psicología social posee explícitamente los mecanismos para adaptarse a estos cambios y de que manera utilizarlos.

Las etapas del cambio

En toda situación de cambio, ya sea individual, social u organizacional, podemos distinguir cuatro momentos o etapas:[iii]
La primera etapa: es de negación o impacto inicial; en esta etapa se percibe un peligro generado por el cambio, se siente ansiedad ante la dificultad de dominar la nueva situación y preferimos afirmarnos al pasado.

En esta etapa se pone en funcionamiento el miedo a la pérdida y el miedo al ataque o a lo nuevo, miedos básicos y universales que son el eje de la adaptación pasiva a la realidad.

Tomemos estos miedos ya no aplicados a situaciones individuales en las que uno opta o no por cambiar un sistema de cosas, sino aplicados a situaciones colectivas en las cuáles el cambio, más allá de que queramos o no, se produce igual y a nivel social.

Por ejemplo, la incursión de las nuevas tecnologías a nivel mundial producen en aquellas sociedades con un alto nivel de adaptación a la forma de trabajo de la era industrial un rechazo mayor, pues el conocimiento que se tenía hasta el momento debía ser modificado de raíz ante la informatización de las empresas, por ejemplo. También la era de la tecnología y los servicios requirió una mayor capacitación por parte de las personas, orientada esta a la “multifunción”, es decir, a la capacidad de dominar varias áreas del campo laboral, incluida la informática, modalidad totalmente opuesta a la del “oficio único” generada en la era industrial.

La segunda etapa: es una etapa de defensa, nos aferramos a las costumbres y tradiciones evitando la nueva realidad, reaccionamos con apatía y nos negamos a cambiar, pero también comienza a aparecer una valoración de las ventajas y desventajas que el cambio ofrece.

Esta etapa de defensa, esta valoración de nuevas ventajas, lleva implícita el germen del cambio. Por ejemplo, en la era industrial para poder producir un medio gráfico hacían falta engranar una serie de mecanismos, distintas empresas, que realizaban tareas separadas. Por ejemplo, un vez escrito el medio había que llevar el material a un diagramador que, sobre una grilla de papel, realizaba las mediciones de espacio, indicaba tipos de letras, tamaños de cajas, porcentajes de grisados, etc. Una vez terminada su tarea se debía realizar la fotocomposición, correcciones, pruebas de galera, pegado de escritos autoadhesivos etc. Una vez concluído y con originales en mano debian pelicularse los originales , previa realización de fotocromías, para luego imprimir finalmente las chapas para llevar a la imprenta. En este proceso intervenía mucha gente generalmente agrupada en pequeñas empresas “del oficio” que hacían a la producción del medio.

A partir de la globalización del uso de computadores personales, el proceso se simplifico en casi un 80%, pues una sola persona estaría en condiciones de escribir, diagramar, diseñar, corregir y pelicular un medio, para luego pasarlo a chapa y finalmente imprimirlo, o bien imprimirlo caseramente, o publicarlo en Internet. Esto tiene muchas ventajas desde el punto de vista de economía y velocidad, aunque desde el punto de vista del empleo puede ser catastrófico, dado que las empresas intermediarias que realizaban pequeñas tareas ya casi no son necesarias. Esto provocó que en un principio se siguieran los viejos procesos para mantener las fuentes de trabajo o por pura tradición, sin embargo, la competitividad de las empresas emergentes que usaban las nuevas tecnologías hicieron que finalmente comenzaran a evaluarse las diferencias.

La tercera etapa: es una etapa de aceptación, las respuestas se vuelven ineficaces y la persona se siente impotente para impedir el cambio, pero comienza a buscar soluciones y a desarrollar nuevas habilidades.

Ante lo inevitable del cambio producido comienzan a surgir ideas y salidas creativas, incorporación de nuevos conocimientos que, sumados a los viejos, crean salidas nuevas. En esta etapa, la crisis inicial se transforma en oportunidad.
La cuarta etapa: es de adaptación o asimilación, y es cuando las consecuencias del cambio se hacen evidentes y provocan satisfacciones en el individuo, dando nuevamente sentido a su vida, y los cambios efectuados se institucionalizan.

También es cierto que esta adaptación no acontece en forma global ya que son muchos los que quedan en el camino ante cambios de tal envergadura, pudiendo decir que estos primeros sectores que se adaptan son aquellos a los que podemos llamar “la vanguardia”, los líderes de la adaptación al cambio, y muchas veces, al ser los primeros en llegar son los que imponen en cierta forma las nuevas reglas del juego

Podemos visualizar también tres causas por las cuales se generan las resistencias al cambio:

  • 1) Resistencias ligadas a la personalidad: hábitos, miedo a lo desconocido, preferencia por la estabilidad, miedo a la pérdida, percepción selectiva, satisfacción de necesidades, identificación con la situación actual y protección de privilegios.
  • 2) Resistencias ligadas al sistema social: conformidad con las normas, coherencia de un sistema, intereses y derechos adquiridos en el sistema, carácter sagrado de ciertas cosas, rechazo a lo extraño.
  • 3) Resistencias ligadas al modo de implementación del cambio: el tiempo y los medios proporcionados para integrar el cambio, credibilidad del agente de cambio.


A nivel social estas etapas y causas se dan casi inevitablemente en diferentes momentos y en distintas escalas pero al mismo tiempo conviven.

Decíamos que los primeros en asimilar el cambio son también los que logran las mayores ventajas, y los últimos los que las sufren. Quienes no cambian casi diríamos que sucumben inexorablemente.

Alvin Toffler dice que el próximo cambio en la sociedad provocará un conflicto dado entre los individuos rápidos y los lentos, es decir, a quellos que tienen una mayor adaptación al cambio y los que tienen mayores resistencias, y este planteo, aunque terrible, es casi inevitable.

Decía que hay diferentes tiempos y diferentes escalas para ese cambio, y es por esto que quizás, en esta sociedad de transición con distintos segmentos sociales conviviendo en diferentes etapas, sea percibido con una sensación de caos.

De hecho el caos es real, dado que, si bien hay una direccionalidad en los líderes del cambio, no hay una direccionalidad general en este tema de la adaptación. También debemos tomar como elemento influyente a otros factores como el de la velocidad con la que se quiera instalar el cambio y de la idiosincrasia de cada país o sector para aceptarlo. De esto va a depender el hecho de que ese cambio sea lo menos traumático posible.

En nuestro país, por ejemplo, en menos de diez años el cambio fue instalado tanto a nivel político como social y económico; menos de diez años en los que los ciudadanos debieron dejar de lado formas de pensar y costumbres que habían sostenido durante décadas. Este cambio fue tan traumático que millones de personas que no tuvieron la capacidad de adaptación necesaria quedaron excluídos socialmente. Al mismo tiempo daría la sensación de que la “cultura del cambio” centrada en el mercado, trajo aparejada la necesidad de cambio por el cambio mismo, y esto no solamente se dió en nuestro país sino también a nivel mundial, situación que hizo que pequeños sectores sociales tuvieran poder sobre sectores más amplios

Sin embargo, en el caos está el orden. Toda crisis trae consigo una oportunidad.

Si vemos un electroencefalograma, el peligro aparece cuando hay estabilidad, es cuando hay que prestar atención.

La direccionalidad del cambio

Hay incertidumbre con respecto a la sociedad por venir, sin embargo hay algunos elementos a tener en cuenta que son fundamentales para direccionar, de algún modo, esta nueva sociedad que surge.

Cuando hablamos de cambio y adaptación al cambio lo hacemos desde lo descriptivo, esto es: no necesariamente los cambios que se dan en la sociedad actualmente son de tipo evolutivo o positivos para el ser humano en su conjunto. De hecho, la direccionalidad de este cambio basado en un mercado globalizado que impone su ley y su filosofía, basados en el racionalismo a ultranza, ha dejado de lado los valores humanos tomando a la sensibilidad por el hombre como una debilidad, basandose en la ley darwinista del la supervivencia del más apto.

Cuando hablamos de una adaptación al cambio inevitable, también decimos que no necesariamente esta adaptación significa conformismo.

La posibilidad de buscar nuevas salidas creativas tiene precisamente que ver con pelear una direccionalidad que no solo no nos contempla sino que también nos excluye.

En este sentido, los Psicólogos Sociales tenemos la posibilidad de aplicar cierta direccionalidad hacia la salud mental y hacia una adaptación creativa. Deberemos tener en cuenta que el adaptar nuestras habilidades a la nueva sociedad, nos va a permitir desplegar nuestros recursos para ayudar a los que vienen atrás a superar la transición.

Nuestra capacidad de adaptación activa a la realidad va a permitir que ayudemos a otros a adaptarse y a desarrollar nuevos recursos.
Si bien lo que acabo de exponer tiene una aplicación directa en nuestra profesión para distinguir las etapas de resistencia al cambio, vamos a profundizar un poco mas.

El paradigma emergente

Si bien los cambios sociales de este siglo vienen de la mano de los cambios científicos, muchas de las disciplinas llamadas científicas, como la psicología tradicional, siguen asentadas en viejos paradigmas, es decir, los cambios que estamos sufriendo en estos tiempos son aplicables a todos los niveles, modificando no solo a la sociedad sino también a la psique del hombre y a su forma de mirar y de relacionarse con el mundo.

Estamos viviendo un momento sumamente complejo, por lo tanto se hace necesario ampliar en cierta manera, la óptica desde la que miramos el mundo, y precisamente el cambio principal reside en que hay que usar múltiples lentes en un mismo momento para tener una visión medianamente completa de la realidad, y no de la realidad total, sino de una realidad dada, en un momento dado.

El paradigma científico actual esta asentado en un devenir de causas y efectos que se producen en un sentido lineal. Hay una continuidad temporal causal para un efecto dado, y esa causalidad debe dar siempre el mismo resultado para ser tomada como válida.

El paradigma emergente, en cambio, tiene un sentido no lineal, considerando que la realidad es compleja y puede ser modificada por múltiples factores que juegan en un momento dado de diferente manera. Por ejemplo, el ser humano analizado desde el punto de vista psíquico, no puede aislarse de su contexto social dado que el mismo está atravesado en un mismo momento por factores políticos, sociales, económicos y si se quiere religiosos que determinan un estado psíquico.

Si bien en la infancia de la ciencia se dividieron las aguas a través del análisis cartesiano para hacer un estudio pormenorizado y acceder al conocimiento de las cosas, hoy sabemos que un hecho determinado esta relacionado y forma parte de otros hechos, mayores y menores, y que por mínimo que sea puede modificar la realidad de toda una sociedad.

La ciencia ha desarrollado un conocimiento realmente abrumador, pero este conocimiento es mínimo con respecto a lo que queda por conocer. Hay factores influyentes que quedan fuera del área de conocimiento humano y que operan sobre la realidad fuera de nuestro alcance.

Están y quizás lo estén por un largo período fuera de nuestro alcance y fuera de nuestro conocimiento, pero están.

La teoría del caos.

Desde el seno de la propia ciencia surgió esta teoría que ha desatado proyecciones inquietantes, con términos como rizomas, efecto mariposa, ley del vórtices, etc.

Vamos a tomar como ejemplo al más conocido de los postulados llamado Ley de Influencia sutil o efecto mariposa.

Este concepto dice que si una mariposa aletea sus alas en el mar de la china puede provocar terremoto en San Francisco.

Este concepto surgió a partir de los trabajos de Edward Lorenz en el campo de la meteorología, se podría decir, en forma accidental

Una diferencia infinitesimal en una calculo meteorologico que teóricamente no debía haber presentado grandes diferencias, al retroalimentarse el cálculo matemáticamente, esa pequeña diferencia modifico en forma completa el resultado. Esta fue una de las experiencias base de la teoría del caos. Esto viene a representar el hecho de que una modificación leve en cualquier sistema puede modificarlo en forma completa.

Algo tan sutil como el aire que puede generar el aleteo de una mariposa, por amplificación y de acuerdo a las condiciones del contexto, puede provocar un terremoto en otra parte del mundo.

Esta ley física puede aplicarse a cualquier sistema. Hasta dónde sabemos, los grupos sociales, grandes o pequeños, son sistemas que no escapan a esta regla, por lo que esta ley nos abre los ojos sobre el hecho de lo imprevisible: una conducta, un hecho determinado, por mínimo que sea, puede dar lugar a profundas modificaciones en un sistema cualquiera.

Los sistemas lineales determinan un cambio de a cuerdo a una causa determinada. Los sistemas no lineales nos dicen que la causa puede ser cualquiera, precisamente debido a la complejidad de los sistemas y del ser humano en si.

Desde el punto de vista de la psicología, entonces, es importante ver que tomar solo una causa para los hechos psicológicos, basada solamente en una teoría, por ejemplo, es una forma de simplificación, es decir, quedan afuera una infinidad de hechos que de conjunto colaboran para que un hecho determinado sea así.

Hoy sabemos que nada puede ser analizado desde un solo lugar, que hay distintas miradas y distintos factores que influyen sobre las cosas. No podemos analizar psicológicamente a una persona sin tener en cuenta las diferentes realidades que atraviesan a esa persona desde todos los campos. Si se quiere, podemos decir que el análisis debe ser transversal, porque todas las cosas nos acontecen a un mismo tiempo, y la confluencia de esos factores provoca una reacción imprevisible.

Al hablar de cosas que nos acontecen decimos que un individuo está atravesado por una situación social, en un momento histórico, enfrentando al mundo desde una determinada creencia, y la respuesta que pueda dar es única en ese individuo, de la misma forma que las causas son únicas en el.

Caos y cambio

La definición de caos nos dice que es “una interconexión subyacente que se manifiesta en acontecimientos aparentemente aleatorios”, es decir, hechos implícitos interconectados que puedes manifestarse de diversas formas.

El caos no es destrucción sino que es además nacimiento, dado que da lugar a cosas nuevas, por tanto, podemos decir que caos es el origen del cambio.

Si hablamos del yo, por ejemplo, sabemos que está sometido a un cambio constante, sobre todo porque sufre cambios permanentes pero al mismo tiempo es nuestra identidad” cambiamos en forma permanente pero seguimos siendo los mismos.

Es importante entonces saber que precisamente el caos, como raíz del cambio, nos habla de cosas subyacentes pero no definidas, ya que en este caso los elementos subyacentes pueden ser mútiples.

[1] ” Los aportes de Humberto Maturana a la psicoterapia” Alfredo Ruiz (Instituto de terapia Cognitiva)

[i] “Los aportes de Humberto maturana a la Psicoterapia” Alfredo Ruiz (Inteco)

[ii] “Los aportes de Humberto Maturana a la psicoterapia ” Alfredo Ruiz (Instituto de Terapias Cognitivas)

[iii] Según el modelo presentado en el trabajo “El factor humano en las organizaciones, más allá de la racionalidad” de Anah

[Al1]Desde aquí la idea es trabajar sobre tres ejes: el cambio y la adaptación activa a la realidad tomado desde tres perspectivas centradas en un solo eje.

El eje: LA INCERTIDUMBRE y las tres perspectivas: TEPRIA DEL CAOS, CUANTICA Y RELATIVIDAD.

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