Sistemas autoreferenciales

“”Tengo el resultado pero no sé cómo llegar a él”

Auto: sí mismo

Poiésis: producir

Por Psic. Soc. Hugo Basile

Autopoiésis: la experiencia de cualquier cosa allá afuera que validada de manera particular por la estructura humana que hace posible la cosa que surge en la descripción.

La frase utilizada como subtítulo fue pronunciada originalmente por el matemático Gauss y la utilizaré como punto de partida de este trabajo.

Hay varias teorías a través de las cuales se puede abordar una situación para que sea una intervención psicológica exitosa, y el mérito no se deba quizás a la teoría que se haya utilizado sino a la predisposición fundamental del asistido tanto en lo individual como en lo grupal.

Digo con esto que cada uno de nosotros tenemos una configuración interna específica, constituída por nuestras experiencias de vida, y que solo se modifica ante determinadas circunstancias que nos permitan ver la posibilidad del cambio.

Esta posibilidad del cambio puede abordarse desde distintos lugares, aún desde lugares que no corresponden al estudio psicológico pero que si influyen directamente en el.

El termino autopoiésis corresponde a Humberto Maturana, biólogo chileno que revolucionó la biología a nivel mundial con su Teoría biológica del conocimiento. Sigue leyendo

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El legado de la serpiente

por Hugo Basile
En nuestro texto anterior (¿ En qué mintió la serpiente?), analizamos el mito de la mentira de la serpiente desde un lugar distinto, un lugar desde el cual ésta aparecía como portavoz de una realidad que Jehová ocultaba a los ojos de los humanos: el hecho de que él mismo formaba parte de una dualidad, y de que esa dualidad, al manifestarse, creaba la vida y la conciencia.

En nuestro texto anterior, analizamos el mito de la mentira de la serpiente desde un lugar distinto, un lugar desde el cual ésta aparecía como portavoz de una realidad que Jehová ocultaba a los ojos de los humanos: el hecho de que él mismo formaba parte de una dualidad, y de que esa dualidad, al manifestarse, creaba la vida y la conciencia.
También vimos que la conciencia estaba imbuída de una fuerza motora que la arrastraba a fin de desarrollarla, trocando la conciencia de unidad por la conciencia individual, y que esta fuerza es la que vulgarmente conocemos como el Diablo o Satanás.
Metafóricamente, lo que se planteaba en los mitos de la caída, tanto la de Adán y Eva como la de Lucifer, era la naturaleza de la conciencia y su proceso de individuación.
Vamos a continuar con este tema intentando comprender cómo se manifiestan estas fuerzas y cómo se expresan en los mitos. .
René Guénon, de quien hicimos referencia en el número anterior, acude a los vedas hindúes para hacer esta descripción: Sigue leyendo

El camino de la serpiente

“Hay que quemar el cielo, si es preciso, por vivir,
por cualquier hombre del mundo, por cualquier casa…”

“Lo más terrible se aprende enseguida,
y lo hermoso nos cuesta la vida…”
Silvio Rodríguez

“Cuando era joven tuve un jardín, pero me escapé hacia otro lugar
y no sirvió de nada
porque todo el tiempo estaba en un mismo lugar,
y bajo una misma piel, y en la misma ceremonia…”
Fito Páez

por Hugo Basile

Esta tercera parte de los artículos de la serpiente, comienza con una pequeña anécdota del mito bíblico, y con una pregunta.

Cuando en el huerto de Gethsemaní, Jesús acababa de ser apresado por los romanos, guiados por Judas Iscariote (de quién también hablaremos en próximos artículos, dado que carga ante los ojos del hombre con el mismo estigma que el de Satanás), los soldados preguntan quién era Jesús, y él contesta lo mismo que Jehová ante Moisés: Yo soy (el que soy). Cuando les dijo Yo soy retrocedieron y cayeron a tierra .( Juan 18:5,6)

Y ahora seguimos con la pregunta: ¿ Qué hubiera contestado Ud. en su lugar? Sigue leyendo

En qué mintió la serpiente?

Un acercamiento a la evolución de la conciencia en los mitos

por Hugo Basile

Este trabajo apunta a hacer una descripción de los simbolismos en los que se apoya nuestra cultura y en la repetición de dichos simbolismos en forma cíclica, pero al mismo tiempo, a mostrar que en ellos se encierra el secreto de la existencia humana, desde el nacimiento de la conciencia hasta la formación de la individualidad como forma de evolución y de acceso al conocimiento. Podemos tomar datos que algunos podrán tildar de parciales, sin embargo, resulta inquietante la coincidencia de dichos datos que, vistos desde un particular lugar, con una base no científica sino experiencial, nos muestra que cada cosa encaja en el lugar que le corresponde, y que el drama de la existencia humana, como gustaban llamarla los existencialistas, es un reflejo que se repite incansablemente desde los aspectos más abarcativos del cosmos hasta los más íntimos, como lo es el desarrollo de la misma conciencia. Sigue leyendo

Psicólogos sociales polimorfos o cómo bancarse el ECRO


Por Hugo Basile
Tiempos de cambio social y cambio subjetivo. Momento propicio y supuestamente deseable para desarrollar nuestra tarea como agentes de cambio. Capacidad de adaptación activa a la realidad y portadores de una herramienta de cambio tan revolucionaria como lo es el ECRO, anticipación innegable de la transdisciplinariedad.
A la vez sistema que se retroalimenta positivamente en forma constante, dejando lugar a la creatividad y a la nueva propuesta una vez acompasado el cambio.
Digo portadores de una herramienta no solo como estructura del cuerpo teórico sino como estructura de formación en el ámbito de lo personal.
Herramienta que no termino de convencerme que esté bien entendida ya que no siempre tomamos conciencia de que de la misma manera que el ECRO puede adaptarse a través de las épocas gracias a su convergencia epistemológica, también nosotros debemos modificar esta base conceptual a través del tiempo, incorporando nuevos saberes que la época traiga.
Digo la época que trae un abanico de nuevos saberes, y de viejos saberes que comienzan a tomar nueva vigencia, pero que no siempre son incorporados al cuerpo conceptual en la formación.
Surge el miedo de pensar que quizás la incorporación de saberes se limite exclusivamente al campo psicoanalítico, retroalimentándonos de esta manera negativamente y transformándonos en un sistema cerrado que, indefectiblemente, termina muriendo. La capacidad de adaptación del ECRO incorpora la posibilidad de que quizás no debamos tener como materia esa identidad tan buscada en los congresos y esa definición tan exacta de incumbencias que terminan cerrando lo que precisamente debe abrirse y que es la amplitud de miradas.
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La experiencia chamánica

por Hugo Basile
Vamos, a través de este artículo, a introducirnos en el mundo del pensamiento arcaico.Que sigue animando lo más profundo de nuestro ser

Qué es el chamanismo ?

Supuestamente, o al menos por lo que conocemos, el término Chamán , al que se nombra Shamán, deriva de un nombre originario los tungúes,tribu indígena de Siberia. Este nombre era Samán, según se lo nombró más tarde en sánscrito y Samana en Pali.
Samana deriva de maná, palabra de origen polinesio, al igual que el chamanismo en sí mismo, que significa “el campo de fuerza personal de aquellas personas que tienen relación con lo sagrado o determinadas ánimas, divinidades o espíritus” (1) , por lo tanto el Shamán era el hombre que estaba en contacto con el campo de fuerza o energía, el hombre que buscaba la energía, aunque más tarde, ésta acepción pasó a significar, hombre que se contacta con los espíritus. Por lo tanto, el nombre antropológico, que es el que recién nombramos, nos deja dicho al mismo tiempo la función, que originariamente era de neto corte espiritual.

Vamos a dar una definición un tanto más amplia de lo que significa maná para las diferentes culturas, dado que precisamente es éste término el que lo liga a lo espiritual, al mismo tiempo que conecta al chamanismo con otros tantos credos como por ejemplo el taoísmo.
Se considera en las distintas creencias y religiones, que el maná (2) “es una fuerza ,diferente del espíritu, que se encuentra en todo el universo. Este maná se puede encontrar en todos los seres vivos y atravesando todo el universo, fundamentalmente en el sol y en los alimentos”

Otra definición un tanto más amplia nos dice que “… es una fuerza, una influencia de orden inmaterial, y, en cierto sentido, sobrenatural. Pero se les revela por la fuerza física, o bien por toda especie de poder o superioridad que el hombre posee. El maná no se encuentra fijo sobre un objeto determinado; puede estar en todo objeto…” (3)

Para cerrar esta serie de datos sobre algo primordial con respecto al chamanismo, como lo es la fuerza que maneja, esto es, el maná, vamos a agregar esta definición que va un poco más allá:

¨Todos los primitivos han explicado o intentado explicar, las actividades del universo por un concepto dinámico al que se puede denominar fuerza mágica. Esta fuerza es bastante difícil de definir. Es de naturaleza material, aunque invisible e impalpable, y se la puede comparar a una llama oscura o a un soplo inasible; es además, de una naturaleza inteligente y, sin ser un espíritu, participa de la naturaleza espiritual. Puede definírsela como una especie de fluido material despropósito de inteligencia personal, pero susceptible de recibir, de incorporarse y de repercutir la impresión de todas las ideas y de todos los espíritus…El hechicero o el mago es quien está particularmente dotado de maná; de éste extrae sus fuerzas; los nombres de los especialistas en magia están casi todos dotados de ésta palabra: peinmana, gismana,mane hisu, étc. Se lo ha comparado con el éter; con más exactitud, debe comparárselo con una especie de espíritu impersonal y sin ideas propias, en el cual las intenciones de los hombres y de los espíritus se incorporarían para lograr precisamente su objetivo.” (4) Sigue leyendo