Aprender una Nueva Conciencia

No todo lo político es sólo político ni todo lo económico es sólo económico. Este artículo intenta pensar el conflicto Gobierno – Campo desde una perspectiva diferente
por Hugo Basile

“La historia del hombre es la historia de la evolución de la conciencia….
La cultura cambia cuando cambia el sí mismo de las personas que la
conforman…”
Ken Wilber

A raíz del conflicto con el campo, hemos pasado en estos días situaciones complejas desde lo político y lo social; situaciones que parecieran circunscribirse solamente a ámbitos económicos y a cuestiones de dinero. Sin embargo, el conflicto pone de manifiesto la necesidad de dar un paso más para su resolución.
Paso que quizás puede darse en el marco de una propuesta superadora del mismo.

Al interrogarnos sobre qué fué lo que se puso en juego en el conflicto gobierno/campo, podemos encontrar muchas respuestas, desde las plenamente políticas, en las que veremos la confrontación entre dos modelos diferentes de país; la económica, que nos pone frente a relativas posibilidades de desarrollo; y las sociales, que nos confrontan como clasistas, intolerantes, xenófobos, y otras cuantas categorías que fueron fácilmente legibles en estos 4 meses.
En cualquiera de los casos, podemos encontrarnos con las diferentes contradicciones que cada uno de estos argumentos presentan: un modelo de país excluyente frente a una democracia incluyente, un modelo desarrollista de economía de Estado frente a una economía de mercado, y entre ambas las claras necesidades insatisfechas de la mayoría de la población. Cualquiera de estos modelos, dentro de determinado tipo de lógica, no alcanza ni alcanzó para trasladar el desarrollo económico, ya sea sectorial o del Estado, a la mayor parte de la población. Ni aqui ni en ningún país del Tercer Mundo.
Lo expuesto, ¿podría implicar que la resolución de los problemas mundiales no dependen solo de la política, de la economía, ni de lo social?, y si así fuera, ¿de qué dependería?. Sigue leyendo

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El legado de la serpiente

por Hugo Basile
En nuestro texto anterior (¿ En qué mintió la serpiente?), analizamos el mito de la mentira de la serpiente desde un lugar distinto, un lugar desde el cual ésta aparecía como portavoz de una realidad que Jehová ocultaba a los ojos de los humanos: el hecho de que él mismo formaba parte de una dualidad, y de que esa dualidad, al manifestarse, creaba la vida y la conciencia.

En nuestro texto anterior, analizamos el mito de la mentira de la serpiente desde un lugar distinto, un lugar desde el cual ésta aparecía como portavoz de una realidad que Jehová ocultaba a los ojos de los humanos: el hecho de que él mismo formaba parte de una dualidad, y de que esa dualidad, al manifestarse, creaba la vida y la conciencia.
También vimos que la conciencia estaba imbuída de una fuerza motora que la arrastraba a fin de desarrollarla, trocando la conciencia de unidad por la conciencia individual, y que esta fuerza es la que vulgarmente conocemos como el Diablo o Satanás.
Metafóricamente, lo que se planteaba en los mitos de la caída, tanto la de Adán y Eva como la de Lucifer, era la naturaleza de la conciencia y su proceso de individuación.
Vamos a continuar con este tema intentando comprender cómo se manifiestan estas fuerzas y cómo se expresan en los mitos. .
René Guénon, de quien hicimos referencia en el número anterior, acude a los vedas hindúes para hacer esta descripción: Sigue leyendo